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DOCENTE ENTRE 1990 - 2016

Seño Titi, siempre vivirás en nuestros corazones

Después de haber tenido el grato de honor de compartir junto a ella horas de trabajo y dedicación, con gran dolor, el lunes 24 de octubre despedimos a la querida Seño Titi. Se llamaba María Cecilia Ortiz. Usó y usamos siempre su apodo, que no era más que el reflejo de ese destello de amor y dulzura con el que cuidó a cada uno de sus alumnos y con el que se ganó rápidamente el cariño y respeto de sus compañeros.

Todo el jardín llora hoy su ausencia, un vacío profundo que jamás se podrá llenar. Sin embargo, nos queda la alegría de los hermosos momentos vividos, el recuerdo de un ser generoso, amable y bondadoso. Hoy y para siempre, la Seño Titi queda en la memoria y en el corazón de todos los que tuvimos la gracia de conocerla. Una mujer inolvidable que a lo largo de los 26 años que estuvo en nuestro jardín supo coordinar impecablemente sus virtudes de maestra amorosa,  de buena compañera y amiga, y de madre dedicada y valiente.

Ingresó a nuestro jardín el 30 de julio de 1990, apenas concluida la carrera de Nivel Inicial. Ésta fue a partir de esa fecha su segunda casa, la institución que escogió para su desempeño laboral y para la educación de sus hijos.

Desde entonces, más de 20 promociones de niños pasaron por sus aulas, se regocijaron en la calidez de su encanto, se enamoraron de su bella sonrisa. Los últimos años, se desempeñó en el área de Secretaría.

El día de su partida al reino celestial, tutores y ex alumnos acercaron a nuestro jardín incontables cartas y flores en honor a su memoria, hoy más viva que nunca. Distintas promociones hicieron su homenaje, la lloraron y la recordaron.

Gracias a todos por esas manifestaciones de afecto, por quererla con la misma intensidad que ella quiso a todos los que fueron parte de su vida.

 

Qué Dios nos dé cristiana resignación y que la tenga siempre en su Gloria, para que desde allí pueda gozar del descanso eterno que se ganó al habernos iluminado con su presencia serena, con su nobleza extrema.     

Seño Titi, siempre estarás viva en nuestros corazones, en los recuerdos hermosos que hoy se convierten en nuestro mayor tesoro.

¡Gracias por haber sido parte de nuestras vidas, y  gracias por habernos dejado ser parte de tu vida! HASTA SIEMPRE…